Desde hace algunos años trabajo en Centros del Profesorado (CEP) de la provincia de Málaga con equipos de Mindfulness. La propuesta es unir sinergias entre Biodanza y Mindfulness para facilitar la integración de los principios de Mindfulness. La experiencia revela que in-corporar, es decir llevar al cuerpo por medio de la vivencia, los conceptos de Mindfulness resulta muy enriquecedor para los participantes.

¿QUÉ ES MINDFULNESS?

La palabra Mindfulness ha sido traducida al castellano en diferentes formas, todas buscando una palabra que dé con el significado original. Las traducciones más comunes son Atención Plena, Plena Conciencia, Presencia Mental y Presencia Plena/Conciencia Abierta. El término más usado en castellano en este momento es «Atención Plena» aunque en general se utiliza directamente el vocablo inglés Mindfulness.

La palabra Mindfulness toma el nombre de la tradición budista, de forma más concreta del movimiento llamado Vipassana, es también una de las primeras traducciones que se hicieron de la palabra «sati» en pali, un idioma vernacular similar al sánscrito que se hablaba en la época en que el Buda comenzó a enseñar hace 2500 años. Sati es la nominalización del verbo «sarati» que significa rememorar o recordar. Recordar viene del latín recordāri y significa etimológicamente volver a pasar por el corazón.

En su concepción última sati o mindfulness es la capacidad humana básica de poder estar en el presente, de volver al corazón; el presente y el corazón laten juntos en el aquí y ahora.

Así, Mindfulness consiste en prestar total atención al momento presente, a las emociones del momento, pensamientos, sensaciones físicas, circunstancias… Esta atención plena se acompaña de una profunda y honesta aceptación ante todo lo que acontece dentro y fuera sin juzgarlo. El único objetivo al practicar Mindfulness es de observamos y dejarnos ser tal y como somos.

Jon Kabat-Zinn, el principal autor que ha difundido el Mindfulness en el mundo occidental, lo define como “la conciencia que surge al prestar atención de manera concreta, sostenida y deliberada al  momento presente sin emitir juicios de valor”.

El psiquiatra Vicente Simón, uno de los introductores de Mindfulness en España, lo define como “la capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento”.

La definición que más se acerca al principio biocéntrico es la que Kabat-Zinn propone en su libro Mindfulness para principiantes:

“Mindfulness es en última instancia un acto de amor… con la vida, con la realidad y con la imaginación; con la belleza de nuestro ser, con nuestro corazón, con nuestro cuerpo, con nuestra mente y con el mundo”.

Esta última definición me recuerda a las palabras de Rolando Toro:

La base conceptual de Biodanza proviene de una meditación sobre la vida, del deseo de renacer de nuestros gestos despedazados, de nuestra vacía y estéril estructura de represión. Podríamos decirlo con certeza: de la nostalgia de amor”.

Y añade:

“La más subversiva de todas las disciplinas es aquella que se funda en el Respeto por la Vida, el Goce de Vivir, el Derecho al Amor y al Contacto. De nuestra meditación deriva una técnica que consiste en Estimular, Crear y Desarrollar vida en los demás, lo que genera vida en nosotros”.

mente corazon biodanza mindfulness leonor malaga

LUGARES COMUNES BIODANZA-MINDFULNESS

La primera vez que asistí a una sesión de Mindfulness sentí que esta práctica hundía sus cimientos filosóficos en la misma tierra que la Biodanza.

Estos son algunos de los preceptos de la práctica de Mindfulness:

  • Permitir que los pensamientos, deseos, sentimientos o sensaciones sucedan sin apegarse a ellos.
  • Estar en el momento presente.
  • Ser consciente de la experiencia en el aquí y en el ahora.
  • Atención plena.
  • Autocompasión, entendido como, sentir amabilidad hacia uno mismo.

En Biodanza estas ideas pueden trasladarse a:

  • Fluidez, fluir con todo lo que sucede, permitir que sea lo que está siendo.
  • Vivencia, experiencia vivida con gran intensidad en el aquí-ahora y con calidad ontológica.
  • Afectividad, dar y recibir amor, ternura, capacidad de intimidad, conexión con el mundo emocional.
  • Amor a sí mismo, valoración de la propia identidad, búsqueda de vínculos afectivos sanos y conciencia ética.

ACTITUDES BÁSICAS

Jon Kabat-Zinn,  propone 7 actitudes básicas que constituyen los principales soportes de la práctica del Mindfulness: no juzgar, la paciencia, la mente de principiante, la confianza, el no esforzarse, la aceptación y el dejar ir. Estas actitudes son interdependientes, cada una influye en las demás y cultivar alguna mejora a las otras. Otras actitudes, tales como la generosidad, la gratitud, el dominio de uno mismo, el perdón, la amabilidad, la compasión, la ecuanimidad, etc. se desarrollan mediante el cultivo de las primeras siete actitudes fundamentales.

Estas actitudes básicas están presentes también en el sistema Biodanza. Cuando las dotamos de movimiento consciente pleno de sentido se enriquece la experiencia de la práctica Mindfulness. Hé aquí algunos ejemplos: las vivencias lúdicas de Biodanza estimulan la mente de principiante, los ejercicios de desaceleración favorecen la paciencia; las danzas con los ojos cerrados imprimen la confianza; los movimientos de fluidez evocan el no esforzarse y el dejar ir; las posiciones generatrices ritualizan las actitudes de gratitud, perdón y generosidad. Ver una sesión de Biodanza.

Cuando in-corporamos (llevamos al cuerpo) conceptos teóricos, éstos se funden con nuestras células y son integrados por la persona a nivel psiconeuroafectivo.

PRÁCTICA FORMAL E INFORMAL- SESIONES DE BIODANZA Y VIDA

Jon Kabat-Zinn nos indica que existen dos formas complementarias de practicar Mindfulness; la práctica formal o tiempo que se dedique a la meditación; y la práctica informal o cotidiana, actividades para realizar en el día a día, permitiendo que la práctica vaya, paulatinamente, invadiendo e impregnando, de manera sencilla y natural, diversas facetas de la vida cotidiana.

En Biodanza la práctica formal se da en las sesiones de Biodanza y la práctica informal en el modo de vivir cotidiano, consiste en llevar la danza a la vida,  convertir la Vida en una continua danza de Amor. 

INVESTIGACIONES

Diversas investigaciones, tanto de Mindfulness como de Biodanza, coinciden en sus conclusiones y avalan que estas prácticas biointeligentes facilitan y promueven el desarrollo de la inteligencia emocional mejorando las habilidades de percibir, comprender y regular las emociones.

Según un estudio llevado a cabo con docentes en la Universidad de Málaga, realizado por Body, L., Ramos, N., Recondo, O., & Pelegrina, M. (2016), la práctica Mindfulness se traduce en una forma de abrirse más ampliamente a la experiencia emocional y aumentar tanto la percepción intrapersonal como interpersonal. Al mismo tiempo conduce a una mejor regulación y asimilación emocional. Otra de sus conclusiones fue que el aumento en la capacidad de asimilación emocional se interpreta como mejor habilidad para hacer uso de las emociones con el fin de facilitar diferentes procesos cognitivos; por ejemplo para fijar metas, motivarse o tomar decisiones. Finalmente, los cambios positivos en la regulación emocional representan la habilidad de dirigir y manejar las emociones, tanto positivas como negativas, de forma eficaz.

Asimismo la investigación realizada sobre Biodanza e Inteligencia Emocional en la Universidad de Huelva por Abad, M., Castillo E. y Orizia A. (2013) reveló una relación directamente proporcional entre la práctica de Biodanza y el aumento de los niveles de percepción, comprensión y regulación emocional. Llegaron a la conclusión de que la práctica de Biodanza de manera continuada es una herramienta útil y eficaz para conseguir que quienes la practican sean personas emocionalmente inteligentes, es decir, individuos con una adecuada capacidad de percibir, comprender y regular sus emociones.

Eventos

Biodanza