Creamos la realidad con nuestros pensamientos desde la corteza cerebral, y éstos se forman a partir de nuestro sistema de creencias y patrones de comportamiento aprendidos que residen en el inconsciente.
En nuestra corteza cerebral es donde se gestionan la percepción, la imaginación, el pensamiento, el juicio y la decisión. Y en el inconsciente están las creencias y los patrones de comportamiento aprendidos a los que no tiene acceso el cortex.
Para percibir, imaginar, pensar, juzgar y decidir libremente es necesario acceder al inconsciente para desenmascarar y modificar aquellas creencias limitantes y patrones de comportamiento aprendidos tóxicos que nos hacen aprehender el mundo de la manera en que lo hacemos. El sistema límbico, centro regulador de las emociones, es una de las vías de acceso al inconsciente.
El sistema Biodanza SRT, con la vivencia como base de su metodología, activa a través de la música y el movimiento corporal la deflagración de emociones que tienen efectos bioquímicos y neurovegetativos capaces de modificar el organismo a diversos niveles: orgánico, afectivo-motor y existencial. Esta modificación orgánica establece además nuevas conexiones neuronales (sinapsis) que sumadas a la aceleración de los procesos integrativos a nivel molecular, celular, metabólico, neurológico y existencial facilitan que la corteza cerebral cree nuevos pensamientos.
